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Fray Bentos

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Fray Bentos es capital del departamento de Río Negro. Su fundación oficial fue el 16 de abril de 1859, aunque su origen es anterior. Su población es de 24.406 habitantes aprox.

Está ubicada sobre la margen este del río Uruguay, cuenta con un puerto de aguas profundas y se encuentra unida a la Provincia de Entre Ríos, República Argentina por el puente binacional denominado "Puente Libertador General San Martín".

Historia de Fray Bentos

El nombre Fray Bentos acarrea cierta incertidumbre, no obstante hay coincidencia que podría provenir de un fraile de apellido Bentos, un religioso ermitaño que se instaló en la zona denominada hoy como "Caracoles", sobre el río Uruguay. En la cartografía desde la mitad del 1600, comienza a figurar como toponímico "FrayVento" lo que induce a pensar que para tener importancia y ser reconocido como lugar geográfico, debería haber tenido varias décadas de uso.

La fecha
El fechamiento del término Fray Bentos lleva a los investigadores a referencias muy atrás en el tiempo. Ya en 1692, un viaje por el Río de la Plata y sus afluentes, hecha por el Capitán Manuel de Ibarbelz, siguiendo órdenes del entonces Gobernador de Buenos Aires, Don Agustín de Robles, da cuenta en su diario y anotaciones cartográficas sobre las "barrancas de Fray Bentos", además de otras observaciones detalladas de la geografía inconfundible de los alrededores de la ciudad de Fray Bentos.

En otro ámbito de investigación, el historiador uruguayo Ariosto Fernández, haciendo referencia a la "Carta Española del Río de la Plata, Uruguay y Paraná" (época de Felipe V, 1703), realizada por el Capitán de Ingenieros Gregorio Gómez, descubre la referencia al toponímico Fray Bentos.

Otra documentación que menciona el nombre Fray Bentos es el mapa "De las Misiones de la Compañía de Jesús en los ríos Paraná y Uruguay", delineado por un sacerdote jesuita de nombre Joseph Quiroga y Méndez, en 1749. Este mapa fue posteriormente publicado por Franceschelli en el año 1753 en Italia. El mapa en cuestión se refiere a cursos de agua y menciona "Fray Bentos" como uno de ellos, nombre que hoy sigue llevando un arroyo al sur de la ciudad, el mismo observado por Quiroga y Méndez

Surgimiento del poblado
Después del derrocamiento del gobierno de Juan Manuel de Rosas en Buenos Aires, el río Uruguay se abrió a la navegación y se fomentó la exportación por vías acuáticas. En 1855 el puerto de la ciudad de Gualeguaychú no daba abasto con el comercio existente, además de tener dificultades con el calado que no permitía el ingreso de embarcaciones de regular tamaño, obligando a las mismas a recalar en el "atracadero de Fray Bentos", sobre la costa oriental. En la otra orilla, las barrancas ofrecían un excelente puerto natural, pero no había aún allí ningún centro poblado.2
El Dr. Isidoro de María, vicecónsul oriental en la ciudad de Gualeguaychú, comenzó a alentar la radicación de personas en la orilla uruguaya y a despertar el interés de inversores en una zona que prometía mucho futuro. Por entonces, 1857, un hombre de negocios radicado en la ciudad de Gualeguaychú, el vasco-francés José Hargain, decidió instalar una hostería en la orilla de Fray Bentos, tarea que llevó adelante no sin antes solicitar permiso a la familia Haedo propietaria de las tierras, de manera que Hargain fue el primer poblador de la zona específica de lo que sería posteriormente la ciudad de Fray Bentos.
En 1858, un grupo de empresarios uruguayos, ingleses, alemanes e irlandeses, provenientes de Montevideo, compraron las tierras y donaron al gobierno uruguayo las manzanas suficientes como para fundar allí lo que inicialmente se llamó "Villa Independencia" (16 de abril de 1859).

Durante 1861, el ingeniero belga George Christian Giebert, trajo la idea de instalar una industria que cambiaría el mundo, el "extracto de carne", elaboración que se llevaría adelante con la fórmula del químico alemán Justus von Liebig, llamado y reconocido como "el padre de la química orgánica". Surge así la "Giebert et Compagnie" en 1863. El producto se hizo tan famoso que durante las dos grandes Guerras, Fray Bentos fue considerado la cocina del mundo, proveyendo de diversos subproductos derivados de la carne a Europa. La Liebig Extract of Meat Company dominó el panorama económico de Fray Bentos y de buena parte del Uruguay rural durante medio siglo. Con el tiempo e iniciada la producción además de carne conservada (Corned Beef) para las fuerzas aliadas, el impacto de Fray Bentos en la sociedad europea, aumentó de gran manera. Su fama mundial cobró mayor notoriedad mucho antes, tal vez desde que el extracto de carne fue elegido por Julio Verne para ser el desayuno de los personajes de su obra el viaje a la Luna ("Au détour de la Lune").

OTRAS INFORMACIONES HISTORICAS

El nombre de Fray Bentos casi se pierde entre las brumas de la historia; allí donde se encuentran los relatos amparados por la leyenda. No hay documentación que nos permita determinar la real existencia de un fraile de nombre Vento o Bentos y que se supone vivió como un solitario anacoreta en una cueva apenas rasguñada en la tosca de las barrancas cercanas al arroyo Caracoles. Pero la documentación es realista: desde mediados del siglo XVII, se encuentran numerosas referencias cartográficas donde el nombre de “Fray Bentos” figura, dando un toponímico muy utilizado y tomado como referencia en aquellos años antes que el río Uruguay comenzara a utilizarse asiduamente para el comercio regional. Lo cierto es que las puntas barrancosas a la altura del kilómetro 95 antes que el río desemboque en el Río de la Plata, han sido reconocidas con este nombre aún desde mucho antes que se registrara la fundación de un poblado don este nombre. Es de 1859 (más concretamente del 16 de abril de dicho año) cuando se procede a la fundación de una población junto al profundo puerto natural abrigado por las barrancas, urgida tal circunstancia por el intenso tráfico naviero que se había comenzado a registrar, fijando a esta zona como “amarradero” de decenas de embarcaciones que esperaban cargas o pasajeros desde la Provincia de Entre Ríos o que encontraban en este neurálgico punto, el sitio ideal para embarcarse en los “paquetes” de las líneas fluviales que comenzaron a recorrer el río Uruguay desde mediados del 1800. Un conjunto de hombres de negocios (ingleses, irlandeses, alemanes y orientales) adquirieron las tierras a la familia de Francisco Javier Martínez de Haedo y donaron cierto sector para que el gobierno nacional uruguayo fundara la “Villa Independencia”, reservando para sí el resto de las tierras aledañas al puerto para fundamentar un negocio inmobiliario. La figura del vasco francés José Hargain, se pergeñó desde 1858 como la de un previsor vecino instalado para brindar servicios (comidas y hospedaje) a tripulantes y pasajeros de las embarcaciones surtas en la amplia rada del puerto natural. Sin dejar de ser una población pequeña inserta en la problemática social, económica y política del Río de la Plata, a Fray Bentos le esperaba un destino de trabajo relacionado al río y al puerto. En breve llegó de la mano de Augusto Hoffmann, uno de los fundadores, el Ingeniero Georg Giebert, quien desarrolló tesoneramente un proyecto de industrialización de la fórmula de extracto de carne inventada por el ya famoso barón Justus von Liebig. Fue la Liebig´s Company el motor de una sociedad creciente y que demandó mano de obra en la explotación extensiva e intensiva de las riquezas de los campos, pletóricos de la ganadería resultante de aquella gigantesca estancia jesuita del Yapeyú, que extendió hasta estos rincones su diagramación sensacional. En torno a la Liebig´s, Fray Bentos fue el crisol de razas de gente trabajadora. Procedente de más de 60 países del mundo, se estima que no menos de 25.000 personas a través de los años, llegaron para beneficiarse de este emprendimiento que paseó el nombre de Fray Bentos por el orbe, hasta convertirlo en sinónimo de calidad de las carnes uruguayas, gracias a las cuales también adquirimos el nombre de “la gran cocina del mundo”

EL BARRIO DONDE NACIO FRAY BENTOS

Fray Bentos es una ciudad eminentemente portuaria. Nació debido a su interacción con el río y gracias a las propiedades naturales de su profundo puerto natural abrigado por las barrancas de 30 millones de años de antigüedad. De hecho, esas barrancas enhiestas afrontando con su imagen la imponencia del ancho río Uruguay, desde hace más de 200 años que ven pobladores europeos sobre sus cimas. Porque antes fueron los aborígenes que recorrieron estas costas los que a sus pies dejaron los restos de modestos asentamientos. Es de 1801 el documento más antiguo que hemos ubicado haciendo referencia a estos asentamientos. En un diario de reconocimiento fechado el 31 de octubre de ese año, se deja constancia : "Se marcó los ranchos de Fr. Bentos sobre la barranca". Esas propiedades de puerto profundo y abrigado, pronto sirvió para que embarcaciones lo utilizaran para guarecerse o acaso para esperar carga y descarga de mercaderías del puerto de Gualeguaychú, cuando éste fue decretado único puerto de salida de toda la producción entrerriana y su puerto no estaba en condiciones de recibir barcos de cierto calado.
Ya en 1851 y hasta 1855 se registra importante movimiento portuario, deteniéndose incluso los barcos que desde 1854 comenzaron a hacer “la carrera” entre Salto y Buenos Aires. La zona de las barrancas, en tierra, comienza también a registrar movimiento. Aparte de la actividad de los leñadores y carboneros que aprovechaban la riqueza de los montes de madera dura. En 1857 debe establecerse aquí una línea de transporte por diligencias procedente diariamente de Mercedes, para traer pasajeros que se embarcaban en los pailebotes o para continuar viaje hacia la Argentina vía Gualeguaychú. Este movimiento era tan interesante, que gestó en la idea del Dr. Isidoro de María, Vice-Cónsul de Uruguay en Gualeguaychú desde 1852, la de formar un pueblo ahí, prioritariamente un centro de control aduanero, porque de lo contrario, los propios funcionarios aduaneros argentinos obraban como si estuviesen en su propio país y cruzaban al embarcadero de Fray Bentos a cobrar los impuestos.

'SE CONCRETA LA POBLACIÓN'.

Esta ajetreada actividad fue notada personalmente por el comerciante José Hargain, radicado por entonces en Gualeguaychú, quien con su familia, cruzó y se radicó sobre las barrancas, apostando a prestar servicio a los tripulantes y pasajeros de los barcos que, (según el propio Hargain) “fondeaban en un numero de setenta y tres cuando estuve ahí...” El impulso de Hargain, más las notas y gestiones de De María reproducidas en cartas y notas periodísticas (él mismo era periodista y fundador del primer diario de Gualeguaychú), dieron su resultado y los dueños de las tierras, la familia Hargain, decidieron construir un poblado en 1857, cosa que no se concretó “por carecer de dinero para tamaña empresa”. Finalmente, se produce la fundación tan anunciada, debido al nucleamiento de comerciantes uruguayos, alemanes e ingleses que adquieren las tierras, donan parte de ellas al gobierno nacional y gestan un movimiento empresarial en el rubro inmobiliario. El 16 de abril de 1859, con el nombre de Villa Independencia, nace la población, que ya contaba desde casi dos años atrás, “la hostería de la Independencia” construida por Hargain en lo alto de la barranca, mirando al puerto.
Alrededor del desembarcadero (que era “un pequeño puerto de mar donde los barcos anclan mas cerca que en el puerto de Montevideo”, a decir del ingeniero Georg Giebert) comienza a gestarse la población, siguiendo el delineamiento hecho por el inteligente agrimensor inglés William Hammett, quien ya tenía preparado los planos desde 1857 cuando lo convocara la familia Haedo para la frustrada fundación. Hammett había dejado una manzana dedicada a “plaza de frutos” justamente frente al puerto, para que sirviera de lugar de movimiento de cargas y descargas de mercaderías, movimiento de carretas y diligencias, etc. Es la actual Plaza Hargain. En su derredor se inició la construcción de casas de familia y comerciantes dedicados al movimiento portuario. Así aparecen, además de la hostería ya señalada de Hargain (ver antecedentes en “Historiografía de la Ciudad de Fray Bentos”), una posta de diligencias y hostería de Pons y Florenza y más tarde el “Gran Hotel del Universo” de Arnaud Monfort (construcción también existente hoy día, frente al edificio de Aduanas). La prensa montevideana también hacía propaganda al “Hotel del Puerto” de Vicente Fornari, ubicado en la misma zona.

Casas de habitación de familias importantes de la ciudad naciente, fueron también ubicadas en este estratégico lugar, como la hoy denominada “esquina de la proa” donde vivió la familia de don Juan de Dios Mendoza, importante ciudadano de accionar político durante la primera década de Villa Independencia. Allí se editó, el primer órgano de prensa local, “El Independiente”, de corta vida, hacia 1873. También cabe destacar la señorial casa de la familia Cánepa, cuyos dueños se dedicaron a negocios inmobiliarios, despachos de aduana, manejo de venta de pasajes en los barcos de la carrera, etc. Ubicada donde la familia Carminatti ha construido un hotel, respetando adecuadamente las líneas y valor arquitectónico de este importante elemento del patrimonio citadino.

LA PLAZA HARGAIN. Esta “plaza de frutos”, vio pasar treinta años antes de convertirse en un paseo público adecuado para tal fin. Más bien fue un terreno baldío sin ninguna utilidad, respetando la idea del agrimensor Hammett en el plano original de Villa Independencia. Eran épocas de deficiente luminaria callejera, no obstante el puerto de madera tuviera adecuada iluminación “mejor que en los puertos de Mercedes y de Salto” (según el diario “La Prensa” de Mercedes). Un viejo comentario de la época, recordaba al lugar como nido de malvivientes donde, cierta noche, unos desconocidos llevaron a don Arnaud Monfort al descampado y amenazaban con matarle si no decía dónde escondía sus libras esterlinas. Descubierto eso y alertando a la vecindad a gritos, una hija de José Hargain, salvó al pobre comerciante de su comprometida situación.
En Julio de 1895 el Dr. Gaspar Creagh, yerno del ya fallecido fundador y benefactor de la ciudad, don Santiago Lowry, ofreció dinero, árboles y plantas para comenzar a mejorar la Plaza. En Junio de 1897, se comenzaron trabajos de delineación. Se colocaron árboles y bancos, previendo habilitarla al público para el verano de 1898. Se recibió entonces una importante donación de árboles y plantas del Gerente de la Liebig, don Otto Günther, lo que se mandó comprar a un importador de Montevideo. Los bancos fueron confeccionados por el obrero Vicente Mónaco. Para el año 1899 la plaza en ciernes ya era visitada por el público y servía de paseo alternativo de quienes concurrían a la zona del puerto a esperar los paquetes. Actuaban las bandas de “La Estrella “ y “La Unión” ofreciendo retretas. Finalmente, se produjo la inauguración oficial en el año 1900, como parte de los actos en conmemoración del arribo del siglo veinte. En 1903, cuando llega el presidente Batlle de visita a la ciudad, se observa que ya tiene iluminación, alguna ornamentación con árboles y está ya construida la balaustrada que da a la actual calle Herrera. Hacia 1910, se produce un cambio sustancial, debido a que toda esta zona costera, incluyendo hasta las barrancas frente al actual club Remeros, las compra la MIDDLAND, compañía que trajo el tren mediante la extensión de una línea desde Algorta. De esta forma, la costa, que era una amplia playada donde los carreros concurrían a llenar sus tanques para vender agua a la población, fue ocupada por edificaciones y Villa Independencia tuvo una pinta “más de ciudad”. Lo mismo sucede por la misma época, al finalizar la primera década del siglo XX cuando se construye el edificio para la usina eléctrica.

CRONOLOGIA DE HECHOS IMPORTANTES EN EL POBLAMIENTO DEL BARRIO ANGLO DE FRAY BENTOS.

1857 José Hargain, primer poblador de Fray Bentos, se instala en la desembocadura del Arroyo Laureles, apenas llega de Gualeguaychú.
1858 Ricardo Bannister Hughes, uno de los fundadores de Fray Bentos, construye instalaciones para explotar el ramo de saladero en el puerto natural del hoy Barrio Anglo.
1861 Se terminan las instalaciones del saladero de Hughes.
1861 Llega a Fray Bentos el Ing.Georg Giebert buscando lugar para instalar una empresa de fabricación de extracto de carne.
1862 Giebert viaja a Europa para entrevistarse con Justus von Liebig, autor de la fórmula del extracto que desea industrializar a gran escala.
1863 Las instalaciones del saladero de Hughes se arriendan a los saladeristas entrerrianos Benítez y hermano. En abril de este año Giebert concreta la creación de su empresa "Giebert et Cie" y adquiere tierras y ganados en la zona. Se adecuan los campos adquiridos, se instalan maquinarias y se construyen casas para obreros para la empresa Giebert et Cie. En Setiembre Giebert estima estar en condiciones de comenzar la producción.
1865 Se crea la Liebig Extract of Meat Company en sustitución de la empresa Giebert, ante la gran demanda de producto y necesidad de mayores capitales. Se construye un camino entre el saladero y Villa Independencia, así como un puente sobre el Arroyo Laureles, al que se denomina "Puente Keller".
1867 Giebert regresa de Europa y comienza a instalar la nueva maquinaria hecha construir en Escocia. En la zona más alta del terreno se construye lo que se llama la "new fabric" para recibir la nueva maquinaria e iniciar la producción. Se construyen las primeras casas para obreros cercanas a la fábrica.
1868 Se construye la denominada Casa Grande, mansión donde vivirá el Gerente Giebert y su familia.
1868 Atendiendo la gran demanda del producto, Giebert planifica la expansión de la empresa hacia la Argentina e iniciar la construcción de un saladero en Gualeguaychú.
1868 Debido a la trascendencia de la Liebig, se recibe por primera vez en Fray Bentos, la visita de un Presidente de la República. En diciembre de ese año llega don Lorenzo Latorre y visita la fábrica.
1869 Gran preocupación reina entre los pobladores de Villa Independencia y el saladero Liebig a causa de la epidemia de cólera desatada en el Río de la Plata, lo que obliga a los tripulantes y pasajeros de embarcaciones que llegan a permanecer "en cuerentena" a bordo.
1869 Se instala en la fábrica, la primera bomba hidráulica para compresión que se usa en el país, diseñada exclusivamente
1870 Se instala en el saladero el médico alemán Dr. Kemmerich.
1873 Ingresa por el puerto del saladero Liebig el primer arado a vapor que se utiliza en el Uruguay.
1874 En marzo fallece en su casa grande, el Ing. Georg Giebert, creador del saladero Liebig.
1877 Las autoridades del saladero propician la instalación de una escuela en principio dentro de la fábrica.
1881 Se funda la Sociedad Recreativa "La Estrella".
1883 El 10 de agosto de este año se comienza con el uso de energía eléctrica en la Liebig, por primera vez en el Uruguay.
1884 Se habilita el local de la Escuela en el camino de acceso al saladero.
1887 Se construye el grupo de casas contiguas a los portones de ingreso.
1888 Se amplían instalaciones de campo (Tajamar en Caracoles y puesto en Malvenir)
1889 Se construye la primer casa en la "ranchería" (junio). Se comienza con la construcción del sector denominado "La Pandilla" y con el edificio de Administración a la entrada de la fábrica.
1890 Se constata el uso de máquina de hacer cemento o argamasa.
Se construye un contenedor de gas contiguo al local de faenas para aprovechar los desechos en la fabricación del elemento y utilizarlo como energía para iluminación.
1890 Se construye el local para elementos inflamables hoy ocupados por la "disco" Fuel Oil.
1891 Se reordena la superestructura. Se construye nuevo galpón para playa de faenas y nuevos corrales y un edificio para comedor abierto para los obreros.
1891 Se amplía la Casa Grande construyendo un sector para cuarto de visitantes y un invernáculo (hot-house) en los jardines frente a Casa Grande.
1892 Se encuentran construidas 63 casas, 25 de las cuales son consideradas "privadas", además de los cuartos para solteros.
1894 Se construye el edificio destinado a Hospital y un camino para unirlo al sector de fábrica.
1897 Se amplían las instalaciones del Hospital.
1898 Primeros usos de motores generadores de energía por viento (airmotors). Se colocan en establecimientos del interior.
1900 Se realizan las obras de instalación eléctrica completa en toda la fábrica.
1901 Se construyen cinco nuevos cuartos en "La Pandilla". Se amplían los cuartos de solteros (obreros de la fábrica de extracto).
1903 Se traslada a Fray Bentos el Vice Consultado de Alemania que residía en Paysandú. Se instala en la Casa Grande y el Vicecónsul era don Otto Günther, quien lo detentará hasta 1915.
1907 Entre este año y 1911 se construyen las casas para personal jerárquico en el camino de acceso a la fábrica.
1912 Hay 75 casas construidas en el barrio, sin contar los cuartos de solteros.
1912 Se amplían los muelles existentes.
Se remodelan y/o amplían el 30% de las casas de la ranchada.
1915 Se construyen numerosos edificios fabriles destinados a la nueva modalidad de conservas de carne.

FRAY BENTOS Y SU FAMA POR EL CORNED BEEF

En esta nota, sintetizaremos la principal motivación histórica para que el nombre de la ciudad se haya convertido en un referente a la calidad de carnes especialmente en Europa. Fue trascendente, el que el alemán (químico) Justus von Liebig autorizara la fabricación a nivel industrial de su invento del extracto de carne. La fórmula le fue confiada a Georg Giebert, un ingeniero que residiendo en el Río de la Plata, tuvo la oportunidad de conocer la zona del puerto natural de Fray Bentos, a unos 100 km. río arriba desde la desembocadura del Río Uruguay en el Río de la Plata.
El nombre de Fray Bentos, bastante antes de ser notorio en la actualidad por el conflicto por UPM (ex-BOTNIA), mantuvo una primacía en la provisión de alimentos cárnicos a Europa. Se consumía el caldo de carne elaborado con el "extractum carnis" en la guerra franco-prusiana, en la guerra de los bóers, en la guerra contra los turcos, en la primera guerra mundial y en la segunda guerra también. El nombre de Fray Bentos fue sinónimo de calidad hasta tal punto que (según confirman dos importantes universidades) en el coloquialismo de los jóvenes soldados de la Gran Guerra, decir "fribentos" era significar que nada podía estar mejor, que era inmejorable (El "OK" impuesto por los norteamericanos desde la WWII). También cabe destacar que, obedeciendo a la importancia del nombre Fray Bentos y su inserción en el imaginario público europeo, la empresa Liebig adoptó ese nombre como marca. Era tan famosa esta marca, que en la película "El paciente inglés" se puede ver una imagen de una lata de este frigorífico en la escena en la cual el protagonista espera en la cueva. Hoy día aún se produce "Fray Bentos" aunque no con carnes sudamericanas.

Tanques de guerra llamados «Fray Bentos»: Cuando se creó el ejército de tanques británico a mediados de 1917, el "Batallón F", permitió que se pusieran sobrenombres (niks) a los tanques. Los tripulantes del "F-41" lo llamaron Fray Bentos, porque se sentían dentro de él como la carne enlatada que consumían diariamente. Tal era la fama de la carne enlatada (corned beef) consumido por los soldados. Este tanque tuvo destacada actuación en la batalla de Ypres donde el tanque cayó en una trinchera abandonada, permaneciendo casi 70 horas a disposición del fuego y los ataques alemanes, con sus 9 tripulantes defendiéndose bravíamente. Tan brillante y valiente fue este antecedente, que a otra unidad se le llamó con el mismo nombre (Fray Bentos II), actuando también valientemente en la batalla de Cambrai, en noviembre de 1917, donde fue capturado, trasladado a Alemania, paseado por Berlín en la Navidad de ese año, enseñándosela al Kaiser Guillermo II como trofeo de guerra

COMO SE INSTALA EL SALADERO LIEBIG EN FRAY BENTOS.

La utilización del espacio físico del área fabril iniciada por la Compañía Liebig, tiene el inmediato antecedente de la ubicación en dicho lugar del pequeño saladero creado en 1859 por Ricardo Bannister Hughes asociado a Guillermo Hycroff, el que tuvo efímera actividad por cuanto apenas culminada su instalación, ésta se le arrendó al saladerista de Gualeguaychú, Apolinario Benítez.
La incipiente actividad de éste último, se vio interrumpida hacia 1862 cuando llegó a Fray Bentos el Ingeniero Georg Ch. Giebert, con la idea de desarrollar una empresa sobre la base de la fabricación de extracto de carne con la fórmula del químico alemán Justus von Liebig. De hecho, Giebert sub arrendó un pequeño galpón para hacer sus pruebas, una vez regresado de Europa a finales de dicho año, después de haber recibido instrucciones técnicas en el mismo laboratorio de Munich. Los resultados prometedores obtenidos con sistemas caseros en Fray Bentos, que sorprendieron al propio Liebig, y los contactos hechos en Alemania con el inventor, abrieron las perspectivas de comenzar con el emprendimiento industrial y eso hizo que ya a mediados de 1863, aunque no había finalizado el plazo de arrendamiento a Apolinario Benítez, Giebert comprara los terrenos para asentarse con la que denominó "Giebert et Compagnie".

Las obras fundamentalmente se dedicaron al establecimiento "La Pileta", a 10 kilómetros de distancia, adquirido como lugar de operaciones para el manejo del ganado comprado junto con las tierras.
En agosto de 1864, Giebert comunica a Liebig que "los trabajos de preparación están tan avanzados a tal punto que nosotros podremos comenzar los primeros estadios de fabricación". Estima demás que de acuerdo a los resultados obtenidos hasta el momento, podrá extraer "106 libras del mejor extracto con 2220 libras de carne y 2000 libras de aguas del Río Uruguay."
La incipiente producción no parece haber demandado mayormente un crecimiento edilicio, lo que se comprueba en documento fechado en 1865 ubicado por el autor en el Museo Liebig de la ciudad alemana de Giessen. Las edificaciones prácticamente concuerdan con las mismas que Hughes alquilara a Apolinario Benítez tres años antes y que comprendía: "el terreno de 200 cuadras cuadradas, más o menos, y el establecimiento de saladero, que consta de cuatro corrales, manga y brete con sus portones, galpón de playa, con camino de fierro y dos zorras, galpón de salazón de carnes, depósito de sal y barraca de cueros, grasería que contiene nueve tinas, dos cilindros, dos refinadores de madera y una prensa con tacho y pileta, galpón de depósito cerca del muelle, plancha de pesar y oficina, herrería, camino de fierro con cinco zorras, muelle con dos anclas y sus cadenas, bomba, caños y pileta para agua, casa habitación y sus dependencias y dos ranchos de material".
Justamente, el año 1865 parece ser el del verdadero despegue de la actividad comercial e industrial. Como se sabe, el éxito de los pedidos de extracto de carne en la Farmacia Real de Munich, sobrepasaron inmediatamente lo producido en el pequeño saladero de Fray Bentos, obligando ello a una reestructura empresarial que determinó que se clausurara la "Giebert et Compagnie" y se creara, en diciembre de este año, la LEMCO (Liebig Extract of Meat Company Limited). El Director técnico del laboratorio de Liebig en Munich, Dr. Max Pettenkoffer, escribirá en octubre de 1865 que "desde setiembre del año pasado no queda ni un poco de extracto sudamericano y diariamente recibimos 15 a 30 cartas con órdenes." Pettenkoffer informará en la misma oportunidad que en sólo diez días se habían recibido pedidos por 3.125 libras de extracto, lo que justificaba un pedido de 100 libras por día para Fray Bentos, augurando que se triplicaría gradualmente dicha cantidad.

El aporte de dinero de la venta de acciones en la nueva sociedad, que inauguró sus sesiones en Londres en Enero de 1866, no cubrió las primeras expectativas, no obstante permitió encarar la diagramación del sistema de producción mediante nuevas instalaciones. Entre la organización administrativa y de la producción y el funcionamiento a pleno de la fábrica de extracto de carne, se ve pasar un año. Después de haber dirigido Giebert personalmente en Glasgow (Escocia) la construcción de las máquinas inventadas por él para abordar la producción a gran escala, los implementos llegaron cargados en diez veleros directamente desde Europa al profundo puerto y luego de colocados, permitieron su funcionamiento a partir del segundo semestre de 1866.

Este es el primer momento de crecimiento de la fábrica. A partir de aquí es que se comienza a hablar de "la nueva fábrica" que según planos que hemos consultado de la primera época del saladero, contenía máquinas cortadoras de carne, grandes bateas de cocimiento de la misma, filtros para el caldo resultante y una serie de recipientes con capacidad para 4.000 litros de caldo cada uno donde se le evaporaba y se le condensaba para hacerlo llegar a la concentración indicada en la fórmula de Liebig, la que había que seguir al pie de la letra.

El edificio principal de la fábrica de extracto, estaba en la parte más alta del terreno, a 16,40 metros sobre el cero normal del río, distante del puerto unos 150 metros, favoreciendo esta ubicación que los transportes de mercadería se hiciesen por medio de vagonetas sobre rieles, aprovechando la ley de gravedad. Se eligió un "corredor hacia el muelle" por donde corrían las vías principales tanto de acceso de mercadería y materia prima como de salida de producciones o de traslado hacia sus lugares de almacenamiento. El "eje" de este corredor más el perpendicular a él correspondiente al camino de ingreso a la fábrica desde el pueblo, condicionaron en adelante la erección de nuevos edificios en esta primera etapa de construcciones.

Incluyeron también estas primeras instalaciones, el lugar de faenas, con su gran corral de recepción de vacunos desde los corrales exteriores, no distantes del predio fabril propiamente dicho. También cabe esperar que formaran parte de este primer conglomerado industrial, edificios para el corte de carne, salado y los "barrales" o instalaciones con cañas o largas varas donde se colgaba la carne a secar al aire libre. La producción de "tasajo" o carne salada, era tradicional ya en los establecimientos de este tipo, porque era un producto de regular consumo, ya que era la comida para los esclavos en Brasil y Cuba, especialmente. En noviembre de 1864, Giebert se dirige a Liebig por carta y le refiere que "será de gran interés la carne salada y no anulará la fabricación de extracto de carne, si se considera que solamente en los saladeros de Uruguay se abaten un millón de cabezas de ganado con ese fin".

Al efecto, Liebig se puso a investigar formas de tratamiento de la carne salada y secada para que pudiera tener mejor calidad y así acceder a más mercados. En diciembre de 1868, Liebig propondrá a la empresa un nuevo método para aplicar a la producción. Como expresamos en nuestro trabajo sobre el crecimiento del poblado contiguo a la fábrica, a partir del puerto, se establecen nuevos senderos de conexión con las edificaciones, en especial los llamados "caminos de fierro" o rieles para transporte mediante zorras tiradas por burros con las cuales trasladaban mercaderías, materias primas, etc. que ingresaban o egresaban por aquél. Algunos terrenos fueron destinados a "canchas" o "chiqueros", espacios propicios para acopio de producciones prontas para exportar, como barriles de grasa, montañas de cueros, de huesos, de pezuñas, etc. o materias primas como carbón de piedra procedente de Escocia. Las "canchas" también se usaron para desparramar productos molidos para su oreo o secado.

Los resultados saltan a la vista: previo a la "nueva fábrica" se habían faenado 3.200 animales en 1865 y 5.029 en 1866, pasando a sacrificarse con destino a la producción, la cantidad de 47.548 vacunos en 1867.

Una segunda etapa en el crecimiento, condicionada por los resultados y las experiencias de la actividad fabril iniciada en 1866, le siguió casi inmediatamente, en 1870. Giebert tomó en cuenta la realidad de que los desechos de las faenas, principalmente los sobrantes de la producción no destinada a la fábrica del extracto comestible o al tasajo, comenzaron a abundar en gigantescos amontonamientos que hicieron pensar en su manera de utilizarlo y fundamentalmente de darle aprovechamiento comercial. Puesto en conocimiento de Liebig tal circunstancia, éste procesó los antecedentes y dió la solución: secar, moler, triturar o pulverizar los desechos, mezclarlos convenientemente con fosfatos y otros elementos, obteniendo un polvo de color oscuro, muy volátil y de hediondo olor, al que se le daría el uso como fertilizante orgánico.

El fertilizante, ávidamente adquirido en Europa, había consumido por décadas el gigantesco depósito de defecaciones de aves marinas en las costas pacíficas del Perú, al que se llamaba "guano". Ese fertilizante estaba llegando al fin de su explotación y el nuevo invento de Liebig vino a cubrir una sentida necesidad de mercado asegurado en el viejo mundo. Esta segunda etapa de construcción acometió la erección de edificios apropiados para el nuevo proceso, ya sea para recibir los desechos de las faenas (sangre, contenidos del rúmen, cueros, huesos, etc.), para el procesamiento del desecado y molienda y para el depósito en seco de las miles de bolsas que diariamente quedaban prontas para la exportación.

Se elaboraban específicamente harina de carne, fabricada con desechos de carne secada al aire libre o artificialmente y convertidos por molienda en un fino polvo que se mezclaba con fosfato y otros productos; polvo de huesos, también mezclado con fosfatos y molienda de huesos en tres granulaciones diferentes, destinado a combustible para las azucareras.

El año anterior, en julio de 1869, el establecimiento había recibido desde Europa una bomba hidráulica de compresión, utilizada en la elaboración de un nuevo subproducto con los desechos de la carne, destinado a alimento para cabras y aves.

El aumento de la producción y por ende la necesidad de mayor cantidad de mano de obra disponible, llevó a Giebert a pensar en la problemática del personal, que era escaso en esos momentos, a causa de las guerras fraticidas posteriores al desembarco del Gral. Venancio Flores en las cercanías de Fray Bentos, en 1865. Se diagramó un programa de inmigración de familias alemanas para poder desarrollar con efectividad los planes industriales. Por ende, Giebert ideó un plan de viviendas para los obreros, las que comenzaron a construirse inmediatamente contiguo al predio fabril. A ello continuará en la siguiente década con la utilización del territorio circundante algo más alejado, donde se realizó una obra inmensa en tan sólo tres años, erigiendo una "ranchada" o barrio obrero con unas 70 casas habitación entre 1889 y 1892. Este proceso de población específico, puede verse detenidamente en otro trabajo de este autor sobre "El Barrio ANGLO de Fray Bentos: un ejemplo de Company Town", publicado en este mismo libro.

Una tercera etapa de crecimiento de las dependencias fabriles (y más que de crecimiento de afianzamiento), se produce desde 1885. Desde agosto de 1883 se contaba ya con electricidad. La Liebig fue, en Fray Bentos, el primer sitio del Uruguay donde se encendió una lamparilla eléctrica. La prensa capitalina comentaba, con asombro (máxime que en Montevideo no se dispuso de este adelanto sino hasta tres años después), que "se encendieron sesenta lámparas y picos idénticos a los del gas en la playa de matanza, en el galpón de la fabricación de extracto, en los salones de la escuela y en el club". Cada lámpara o pico daba una iluminación comparable a la producida por 19 velas de estearina."

Hacia 1890 se otorga un nuevo "layout" al establecimiento. Se construyen edificios apropiados con gran comodidad para la Administración y Gerencia a la entrada del predio fabril y se trasladan dependencias para servir mejor a nuevas modalidades de trabajo. La Liebig había dado otro paso en su profesionalización y acceso a la tecnología. Aprovechando los desechos de la sala de matanzas, contaba con una planta de procesamiento para obtención de gas, mediante biodigestores. El fluido era aprovechado para iluminar mediante picos de lámparas los principales lugares de trabajo y las oficinas.

Hacia 1895 que se construyó un edificio destinado a Hospital, suficientemente alejado del que imaginamos ambiente polucionado de la fábrica con decenas de chimeneas echando humo negro por efecto de la producción. Entre 1902 y 1905, suponemos un crecimiento edilicio de acuerdo a los requerimientos de las producciones en Europa. Pero tenemos en cuenta mayormente, los cambios que se producen en la "ranchada" o barrio obrero alrededor de la fábrica. En ese período se nota un trabajo de ampliación del barrio no en cantidad de casas sino en sus capacidades. Se refuerzan en número y se amplían estructuras en los llamados "cuartos de solteros", en un 60% de las casas de la "ranchada", en la "pandilla" o residencia de los trabajadores del puerto y de los bomberos y en los edificios de Administración y Gerencia construidos en 1895.
Por otro lado, contribuye a reafirmar esta idea, los estudios de los planos del establecimiento fabril que aún se mantienen archivados. Entre 1899 y 1902 no existen modificaciones sustanciales, pero comienzan a observarse en un período inmediatamente posterior. La cuarta etapa de crecimiento.

ADECUACION DEL ESTABLECIMIENTO A INSTANCIAS SOCIO ECONOMICAS EUROPEAS.

Siempre hemos sostenido que, dado que la producción del Saladero Liebig's se pensó como una explotación intensiva y extensiva de los productos pecuarios (luego agropecuarios) regionales, el crecimiento y desarrollo de los establecimientos en Sudamérica apuntaron a obedecer al mercado esencialmente europeo. Al principio, con las metas primarias estipuladas alrededor del extracto de carne, se trabajó en su entorno, pero pronto las miras fueron puestas en lo virgen de los mercados internacionales en numerosas producciones, algunas tradicionales como el tasajo o carne salda y seca, pero otros totalmente noveles y de fácil absorción por los consumidores a un nivel globalizado. Así, por ejemplo, con la idea de apuntar a estos mercados intocados, se pensaba cuán redituable sería el extracto de carne con carne de oveja para el mercado de la India, dado que allí no se consumía carne vacuna.

Vemos en la realidad de la producción de la Compañía Liebig, cómo se observa detenidamente y se estudian los desechos animales, su tratamiento o industrialización y su presentación al mercado como un producto nuevo, para el que se encontraba de inmediato un consumidor. Así, el hueso pulverizado enriquecido para agregar a la harina; el hueso desecado y triturado para combustible de las fábricas azucareras; los ya anotados elementos (sangre, huesos, contenido del rúmen, grasa, etc.) para fertilizantes; desechos de carne desecados y prensados para alimentos de aves y cabras. Desconocemos exactamente la utilidad, pero se acopiaban para exportar colas, tendones, guampas y pezuñas de los animales.

No vemos con extrañeza, entonces, cómo la Liebig's encara con profesionalidad y tecnología la producción de conservas enlatadas, un elemento nuevo para seducir a los clientes ya obtenidos gracias al extracto de carne, como los eran los ejércitos, las armadas y las expediciones de investigación. Los primeros años del siglo veinte encaminan la producción tímidamente en este sentido y la llegada de los acontecimientos de la Primera Guerra Mundial hace que se presenten como una producción aún de mayor productividad que el extracto de carne mismo.

El establecimiento enfrenta el comienzo de la segunda década del siglo con un gran crecimiento en su infraestructura, con miras al aprovechamiento del ávido mercado para dar de comer a los ejércitos y a los pueblos cuyas producciones estaban resentidas por la misma causa. Los cambios se observan en una sucesión sin solución de continuidad y se profesionaliza el sector conservas. Prácticamente se duplica la superficie techada de los edificios destinados a ello.

El aumento en la producción y por ende el contar con mayor cantidad de materia prima, multiplicó la acción de departamentos de producción ya existentes a la vez que hicieron rentables otros que fueron apareciendo consecuentemente. Así debieron reestructurarse lugares de trabajo y depósitos como la propia "sala de faenas"o matadero, los edificios para cueros salados y se construyeron edificaciones para albergar otras actividades como la tonelería, huesos, etc.

Es en esta década entre 1910 y 1920 que la observación de numerosos elementos nos permite avalar el crecimiento impresionante que la fábrica está teniendo y la absorción de mano de obra consecuente: se planifican ampliaciones en la "ranchada" o barrio obrero, lo que no se lleva a cabo debido a una idea que hará crecer ediliciamente a la ciudad de Fray Bentos lindera al Saladero. Una tercera parte del planificado casco urbano del poblado era propiedad de la Liebig's, en un total de 32 hectáreas a las que se les llamaba las chacras de Ormachea y de Rivarra. Siguiendo las pautas del amanzanamiento previsto en el plano original de Fray Bentos, se realiza el deslinde correspondiente en 1913 y se obtienen más de 30 manzanas de estos terrenos, con 8 lotes de 21 por 42 metros por cada manzana.

Mediante un inteligente sistema de cooperativa obrera, se construyeron las casas siguiendo planos básicos y cada dos terminadas se sorteaban entre los obreros, quienes también habían participado en la construcción, terminando de pagarlas en muy cómodas cuotas. Pronto el damero del casco urbano se fue completando con una celeridad, a la vez que los obreros del saladero obtenían una estabilidad, que contribuyó al asentamiento y fijación de sus familias al medio, atraídas en principio por las prometedoras zafras del establecimiento. Por su parte, la empresa utilizó otros lugares de su propiedad en la ciudad, construyendo casas de mayor jerarquía para diversidad de usos.

El quinto estadio de crecimiento de las instalaciones del saladero, que pueden considerarse trascendentes por su envergadura, se comprueba entre los años 1921 y 1926. Consideramos que esta vez, más que por una necesidad de cumplir con las exigencias de los mercados, estos cambios se sucedieron al compás de una importante adecuación tecnológica, al ingreso a la denominada "era frigorífica". La puesta a punto de sistemas de enfriado de carnes y el advenimiento de la tecnología aplicada a los transportes marítimos, determinó ya a principios de la tercera década del siglo veinte, que se encarase noveles presentaciones de los productos y sub productos (ya no solamente la carne sino también derivados de la producción agraria).

El Saladero Liebig no quedó inmutable ante la perspectiva y en los planos del establecimiento de 1920 ya comienzan a verse los posibles trazados de "una nueva fábrica", con cambios sustanciales en el diseño, dado que los avances tecnológicos imponían la aparición en el esquema fabril de elementos tales como los sistemas de creación de frío mediante compresión de amoníaco y grandes espacios cerrados para "cámaras frigoríficas". Nuevamente el puerto fue factor determinante para la diagramación del esquema fabril. Junto a él había que colocar el depósito de la producción presta al embarque y se rellenaron convenientemente los terrenos, ganando tierras al río Uruguay, para permitir la construcción del edificio primario de 60 x 40 metros y 3 pisos de altura.

El resto de los nuevos elementos se adecuarían en el espacio. Frente al edificio de cámaras frigoríficas, el local destinado a la compresión del amoníaco con cuyos gases enfriados se obtendría la temperatura adecuada. Se sacrificaron edificios construidos hacia 1872 (depósitos de extracto terminado) para la nueva instalación.

El matadero o sala de matanzas, debió planificarse a nuevo y se le otorgó nueva ubicación, condicionada como decíamos por la posición de las cámaras. La edificación se pensó en dos pisos, adecuando su altura para que continuara siendo posible el transporte de mercaderías y materias primas por el sistema de rieles o norias que aprovecharan la ley de la gravedad. El piso inferior del matadero, en vista de lo antedicho, sirvió para recibir (simplemente por caída por medio de embudos y tubos de metal) los subproductos como tripas, menudencias, etc. directamente sobre las mesas de trabajo de los obreros.

La denominada "grasería", donde se manufacturaban las grasas para obtener diferentes calidades y cualidades de grasas y aceites, que se viera desalojada por el nuevo local de faenas, se construyó enfrente, facilitando la recepción de materia prima.

Turismo en Fray Bentos

Fray Bentos cuenta con un puerto propio de ultramar con aguas lo suficientemente profundas como para albergar barcos de gran porte.

Llegando, y desde lo más alto del puente, se puede divisar a lo lejos y a la derecha "El Anglo" y su chimenea, postal típica de Fray Bentos, Museo-Frigorífico donde se elaboraban derivados de la carne mencionados anteriormente. En este espacio, donde ya no funciona la fábrica que hizo a la ciudad de gran renombre mundial, se ha creado el "Museo de la Revolución Industrial". Su nombre recuerda el hecho de que aquí nació la revolución industrial en el Río de la Plata, ingresando importante tecnología a la región desde mediados del siglo XIX. De hecho, la primera lamparilla eléctrica sudamericana se encendió en este lugar. El Museo cuenta con casi 17 000 visitantes anuales y con dos recorridas guiadas al día enseña interesante propuesta de la historia local que traspasó los límites nacionales para convertirse en un nombre reseñado en Europa por la calidad de los productos que desde allí se exportaban.
A 8 km del casco urbano, se encuentra el Balneario Las Cañas, un complejo turístico de 90 ha aproximadamente emplazado en un monte autóctono de cañas, ceibos y variedad de árboles nativos, con amplias playas de arena y aguas limpias y calmas sobre el río Uruguay. El sector del Camping está dividido en varias zonas las cuales cuentan con suficiente infraestructura sanitaria, duchas de agua caliente, parrilla y piletas de lavar. También hay varias proveedurías, restaurantes, venta de artículos artesanales y regionales, sala de primeros auxilios y cuenta con comisaría propia.

Para quien no guste de acampar, el complejo cuenta con bungalows, moteles, y casas de estilo en alquiler en el barrio del balneario construido sobre barrancos naturales con excelentes vistas al río.

Fray Bentos es punto ideal como conexión con el interior departamental. A menos de 50 kilómetros hacia el norte (por ruta No.24) se encuentra la localidad de Nuevo Berlín, fundada por alemanes en 1875, después de haber sido una zona donde se radicó uno de los principales establecimientos rurales al norte del río Negro. Se realiza allí durante el verano un festival que convoca a folkloristas de diversas zonas del país.

Continuando hacia el norte, se encuentra el pueblo de San Javier, que es un resabio de la población de inmigrantes rusos llegados allí en 1913. La población, descendientes de aquellos primeros rusos, conservan costumbres de vestimenta, danzas y música y el 27 de julio (cumpleaños de San Javier) se realiza allí una fiesta muy colorida y plena de recuerdos. A 5 km de San Javier se encuentra el Balneario de Puerto Viejo, lugar que alude al puerto por donde ingresaron los primeros inmigrantes que llegaron a estas tierras con sus herramientas y semillas de una plantación que pronto se propagó por el Uruguay el girasol.

Cultura y entretenimiento

El escritor argentino Jorge Luis Borges, menciona en sus cartas haber visitado cuando niño la ciudad de Fray Bentos de la mano de sus padres que generalmente venían de vacaciones a la «Quinta de Los Laureles», de propiedad del Saladero Liebig. De hecho, en carta del propio Borges a Enrique Estrázulas, él señala que fue procreado en este lugar de Fray Bentos. Borges menciona a la ciudad en su cuento Funes el memorioso y lo nombra en El Aleph lo que ha llevado a pensar a muchos lectores y críticos mal informados que se trata de una ciudad imaginaria y mítica al igual que la Macondo de Gabriel García Márquez.

Es de destacar que la ciudad de Fray Bentos es la cuna del gran pintor internacionalmente reconocido, Luis Alberto Solari (1917-1989). Verdadero hacedor y grabador de impresionante producción gráfica, residió varios años en Estados Unidos, sin olvidar sus orígenes que volcó constantemente en sus obras. Una retrospectiva de la obra de Solari se encuentra en el Museo que lleva su nombre, ubicado en el añejo edificio de la ex Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos, en el centro de la ciudad de Fray Bentos, frente a la Plaza Constitución.

En el centro de la ciudad se destaca el Teatro Miguel Young, inaugurado en 1913.

En el ámbito deportivo, desde hace más de un siglo se destacan las instituciones futbolísticas Fray Bentos Fútbol Club ("el decano"), Laureles Fútbol Club y Club Atlético Anglo.

Fuentes: Intendencia de Río Negro - Wikipedia y Propias.

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